- Mar 27, 2026
El indicador definitivo de hacerse mayor (y no es que te crujan las rodillas)
- Jesús Santiago
Hay un momento exacto en la vida de todo hombre o mujer que indica que te has hecho mayor.
¿Es cuando empiezas a tener resaca?
¿Cuando te cruje la rodilla?
¿Cuando dices "el pan de hoy en día no aguanta nada"?
Esos indicadores también son muy buenos, pero hoy quiero hablarte de otro: el de evitar, a toda costa, ponerte malo.
Aquellas Navidades en Castellón
Las pasadas Navidades las pasamos en Castellón, con la familia de mi pareja.
El plan original de aquel día era cenar todos juntos, dar los regalos a los más pequeños y vigilar a la abuela con el jamón.
Pero al final no pudo ser así porque una parte de la familia había pillado no sé qué virus y estaban fastidiadísimos del estómago, así que solo nos reunimos los de la casa.
Obviamente, NADIE quería ponerse malo.
Del instituto a la vida adulta
Me dio por recordar y, cuando iba al colegio o instituto, la cosa no era tan así.
¿Me refiero a que, como el pan, los virus en mis tiempos eran mejores?
Nada de eso.
Me refiero a que en el instituto habría lamido hasta los pomos de las puertas de su casa para tener una excusa para quedarme en casa un par de días.
Pero, cuando eres mayor, te crujen las rodillas y tienes más cosas que hacer que jugar al Pokémon, la historia cambia. Y mucho.
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