• Mar 24, 2026

Mentalidad y Oposiciones: La lección de Abraham para aprobar tu examen

  • Jesús Santiago

No sé si conoces la historia de Abraham pero, dentro de ella, se encuentra una perla tremenda para cualquier persona que esté estudiando para cualquier examen u oposición.

Fíjate. Esta historia pertenece al Antiguo Testamento pero, tranqui, que no me va a salir un alzacuello ni te voy a pegar con la Biblia en la cabeza.

Una promesa imposible a los 99 años

La cosa es que a Abraham, en su plena juventud (con 99 años), se le apareció Dios y le dijo que iba a ser padre de una multitud de naciones. Ante esto, Abraham echó cuentas y dijo algo así como:

—"A ver, a ver, a ver. Si las cuentas no me fallan, tendré ese hijo con 100 años y mi mujer con 90 años. No quiero ser yo el que te contradiga pero... ¿sabes cómo va la cosa, no?"

Aún así, se le insistió en que sería padre, que le pondría el nombre de Isaac (que significa algo así como "risa") y que, por si no era suficiente información para un señor de 99 años, tendría que circuncidar de aquí en adelante a todos los bebés que nazcan con algo colgando.

No sé tú, pero a mí me dan toda esa información ahí de tranquis a mis casi 100 años y quizá es la última conversación que tengo antes de que mi patata decida dejar de hacer lo suyo. El caso es que Abraham lo creyó, hizo su faena y... fue padre con 100 años.

¿Qué tiene que ver esto con tu aprobado?

¿Qué te quiero decir con todo esto? ¿Que vas a aprobar ese examen con 100 años? Tranquilo, no es nada de eso. Lo que te quiero decir es que Abraham, con 100 años, creyó que algo imposible iba a pasar. Y pasó porque actuó como si fuera a pasar. Y ahí está la clave de todo esto.

El peligro de estudiar "a ver si hay suerte"

Cuando estudias con la mentalidad de "a ver si hay suerte", "no sé si me dará tiempo" o "espero que entre esto", tu cerebro lo capta. Y entonces empieza a trabajar en modo desgana.

Pero cuando estudias creyendo de verdad que vas a aprobar, que ese examen es tuyo y que solo es cuestión de hacer lo que tienes que hacer... todo cambia. No estudias igual.

  • No repasas igual.

  • No te presentas al examen igual.

Porque la fe (y no hablo de religión, hablo de convicción) es la que te da las fuerzas para levantarte cuando estás cansado, para repasar cuando no te apetece y para seguir cuando parece que no avanzas.

La desgana mata más opositores que la falta de técnica

La desgana viene de no creer que puedes conseguirlo. Por eso, hoy quiero que te hagas una pregunta de forma honesta:

¿Estás estudiando como alguien que cree que va a aprobar o como alguien que "a ver qué pasa"?

Porque si Abraham pudo ser padre con 100 años creyéndoselo, tú puedes aprobar ese examen creyéndotelo también. Pero tienes que empezar por poner el culo en la silla con la convicción de que esa plaza ya lleva tu nombre.

¿Quieres más consejos como este cada día? Apúntate a mi newsletter y cada mañana recibirás estrategias prácticas para estudiar mejor, construir disciplina real y aprobar tu examen u oposición. Además, al suscribirte te llevas un regalo sorpresa que te ayudará a empezar con buen pie ;)

Al registrarte, aceptas la Política de Privacidad