• Mar 25, 2026

Por qué necesitas un sistema para no salir pensando "¿me habré dejado algo?"

  • Jesús Santiago

Esta mañana casi me dejo la cabeza en el suelo. Literalmente. Entro a la "oficina" como cada día, medio dormido y... mi dedo meñique del pie decide que sería divertido golpearse con la esquina de una de las maletas que había por el suelo.

Porque claro, genio, hoy te vas de viaje a Castellón y las dejaste ahí estratégicamente colocadas para no olvidarte de nada. Pues casi me dejo el dedo más pequeño de la familia.

El síndrome del cargador olvidado

El caso es que hoy tengo que llevar a mi padre a su revisión (ya sabes, lo que te conté hace unos días), escribirte este correo, meter todo en el coche y rezar para no haberme dejado nada importante:

  • El cargador.

  • El DNI.

  • La nueva baliza.

  • Las chuches preferidas de Chanel...

Ya sabes cómo va eso. Cierras la puerta del coche, arrancas, conduces durante un par de horas y ahí es cuando te viene: "¿me habré dejado algo?". Ya no hay vuelta atrás.

Una reflexión necesaria

Y aquí es donde quiero que pares un segundo.

Porque ese miedo, ese "¿me habré dejado algo?", es EXACTAMENTE el mismo que sientes cuando sales del examen:

  • "¿Habré respondido bien?"

  • "¿Me habré dejado algo sin desarrollar?"

  • "¿Y si la he cagado en esa pregunta?"

Lo que está hecho, hecho está

Pero aquí viene lo jodido. Cuando ya estás en Castellón y te has dejado el cargador, solo te queda una opción: joderte y adaptarte. No puedes volver.

Cuando ya has salido del examen y te das cuenta de que podrías haber desarrollado mejor esa respuesta, solo te queda una opción: joderte y rumiar durante semanas. No puedes volver. Lo que está hecho, hecho está.

Y lo peor no es el cargador olvidado. Lo peor es pasarte MESES dándole vueltas:

  • "¿Y si hubiera estudiado más ese tema?"

  • "¿Y si hubiera repasado una vez más?"

  • "¿Y si...?"

No cruces los dedos, utiliza un sistema

Y yo lo entiendo. Entiendo el miedo. Entiendo la incertidumbre. Pero lo que NO puedes hacer es prepararte de tal forma que llegues al examen con esa sensación de "seguro que me dejo algo".

Porque eso no es preparación. Eso es ir improvisando y cruzando los dedos.

Necesitas un sistema.

Necesitas llegar al examen sabiendo (SABIENDO de verdad) que:

  1. Has hecho todo lo que tenías que hacer.

  2. No te falta nada en la mochila.

  3. Has estudiado lo que tenías que estudiar.

  4. Has repasado lo que tenías que repasar.

Y que, pase lo que pase, puedes salir de ahí con la cabeza alta sabiendo que diste tu 100%.

¿Quieres más consejos como este cada día? Apúntate a mi newsletter y cada mañana recibirás estrategias prácticas para estudiar mejor, construir disciplina real y aprobar tu examen u oposición. Además, al suscribirte te llevas un regalo sorpresa que te ayudará a empezar con buen pie ;)

Al registrarte, aceptas la Política de Privacidad